
Los hermanos y hermanas de niños con Trastornos Generalizados del Desarrollo van a tener la oportunidad de reunirse en Deletrea para jugar, aprender y hablar con otros hermanos que, como ellos, saben lo bueno y lo no tan bueno que es tener un hermano con rasgos de Espectro Autista.
Por medio de reuniones de una o dos horas de duración cada una en función de la sesión, los chicos que asistan al grupo recibirán apoyo, información y estrategias para poder comprender y compartir más situaciones con sus hermanos.
Además, encontrarse y conocer a otros hermanos que también saben lo que son los Trastornos de Espectro Autista les dará la oportunidad de compartir sentimientos, preocupaciones e inquietudes no siempre fáciles de expresar.
Los hermanos comparten y viven una serie de experiencias que se prolongan durante toda la vida. La relación de hermandad viene configurada por una serie de características muy especiales e irreproducibles en otros tipos de relaciones (como son las de amistad, las laborales o las de pareja). Como consecuencia de esa especificidad, distintos autores han centrado sus investigaciones en describir y dar a conocer esas características. En el ámbito de los Trastornos del Espectro Autista, hoy sabemos que:
Generalmente los hermanos de los niños con discapacidad muestran sentimientos y preocupaciones semejantes a las que muestran sus padres.
A pesar de que con frecuencia sucede que los hermanos de los niños con TEA conocen perfectamente las características de sus hermanos, generalmente carecen de información acerca de lo que son los Trastornos del Espectro Autista, por lo que tiende a distorsionar la realidad, recurriendo a teorías explicativas poco realistas (Callahan, 1990).
En concepto de autismo es muy abstracto, por lo que puede suceder que, aunque el término les resulte habitual, no entiendan bien cuál es su significado o lo que éste supone en realidad. por este motivo, Seligman y Darling (1989) señalaron que una de las formas de ayudar a los hermanos de las personas con TEA es a través de la información (teniendo siempre en cuenta que lo que puede ser esclarecedor para un adulto puede no serlo para un niño y que, en consecuencia, es necesario ajustar las respuestas al momento evolutivo de cada hermano).
Algunos niños pueden llegar a la conclusión de que es mejor “no preocupar aún más a los padres” (Featherstone, 1980), evitando formular preguntas o exteriorizar sus propias preocupaciones. por este motivo, necesitan encontrar un espacio donde poder manifestar en voz alta todo aquello que les inquieta.
Los niños y adolescentes que tienen un hermano con TEA deben aprender a convivir con el desconcierto que inicialmente les provoca tener un hermano que, con frecuencia, responde de manera diferente a la diversión, la interacción, la comunicación y el juego.
Los hermanos pueden tener dificultades para aceptar la dedicación que requiere la persona con TEA y para aceptar las “excepciones” que con frecuencia ocurren en el ámbito familiar.
Por todos estos motivos, y a partir de los datos que hemos obtenido de las investigaciones y de nuestra propia experiencia profesional, hemos diseñado los “Grupos de Hermanos”. Ajustados a las características de las personas con TEA y al momento de desarrollo de los hermanos, los Grupos organizados desde Deletrea, crean un espacio que permite:
1. Ofrecer la oportunidad de conocer, encontrarse y compartir experiencias con otras personas que viven experiencias semejantes, lo que reduce la sensación de aislamiento.
2. Compartir preocupaciones y experiencias comunes con otras personas que, por estar en una situación semejante, comprenden perfectamente lo que les pasa y cómo se siente.
3. Escuchar y conocer el modo en que otros niños y adolescentes resuelven distintas situaciones (responder preguntas formuladas por otros niños, emplear un sistema aumentativo/alternativo de comunicación, etc.)
4. Aprender más cosas acerca de las implicaciones y las características de los Trastornos del Espectro Autista.
5. Y además ofrecen una excelente oportunidad de pasárselo bien.